Anotaciones

Una fantasía (o dos)

El mes pasado estuve en Perú, en la Feria del Libro de Huancayo, una alta ciudad en los Andes. Para llegar allá, sin embargo, pasé brevemente por Lima, y en su aeropuerto, mientras esperaba entre un vuelo y el siguiente, encontré una sucursal de la librería Ibero, que es una cadena muy conocida en aquel país. Allí me quedé mirando los libros en la mesa de novedades y los títulos destacados, que estaban bien a la vista como en cualquier otra librería semejante.

Recordé una fantasía de hace muchísimo tiempo, que tuve por primera vez en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, mirando una edición de bolsillo de Noticias del imperio de Fernando del Paso.

Llegar a ver un libro mío en esas librerías. Saber que podía estar ahí, a la vista de quién sabe qué personas que estuviesen caminando frente al exhibidor, y quizá una, o muchas, se llevarían su ejemplar, a leerlo a miles de metros de altura, en lugares remotos.

No recuerdo si he llegado a ver un libro mío en una librería de aeropuerto, y esa falta de memoria dice todo acerca de a dónde ha ido a parar esa fantasía. Prefiero no fijarme. Ya sé más de cómo funciona el mundo editorial, y tengo claro que lo que escribo nunca va a estar «de moda» así, de esa manera precisa.

Es decir, (┬┬﹏┬┬). Es lo que es, como dicen personas más sabias y serenas que yo.


Por otra parte, una de las varias cosas interesantes que sucedieron en Huancayo fue una entrevista que me hizo Daniel Mitma, un joven escritor de allá. Hablamos de inteligencia artificial, de escritoras y escritores grandes o famosos (no siempre es lo mismo) y a mí se me ocurrió una idea: que puede haber lectores en potencia, y sobre todo lectores de cuento, entre las personas que ven constantemente videos humorísticos, o narrativos en general, en TikTok y otras plataformas semejantes. ¿No les interesa lo breve? ¿No les gustan las historias contundentes?

Pueden leer más de lo que pienso al respecto en la imagen de abajo, que es la plana del diario donde se publicó la entrevista, o bien en este enlace. ¿Qué opinan ustedes? ¿Será otra fantasía absurda? ¿O será una posibilidad real, a la que se podría dedicar tiempo y esfuerzo?

4 pensamientos sobre “Una fantasía (o dos)”

  1. Claudia Noriega dice:

    Estimado profesor Alberto, Espero que usted y Raquel se encuentren bien.
    Me pareció una entrevista muy directa y honesta. Cuando habla de los lectores potenciales, creo que sí existe una posibilidad real, siempre y cuando el cuento pueda adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. Quizá en un formato de “cuento cápsula”, de un minuto como máximo. No sé si sea posible sin perder su esencia, pero creo que vale la pena explorarlo.

    Hace muchos años trabajé en el mundo de las noticias y vi cómo las notas pasaron de durar tres minutos a medio minuto, y hoy muchas personas consumen información en apenas unos segundos. Eso nos dice que los formatos cambian, aunque la necesidad de escuchar historias permanece.

    También espero que ese camino no dependa de generar cuentos con inteligencia artificial. Aunque, siendo realistas, será muy difícil escapar de ella. Sin embargo, creo que quienes saben leer y escribir terminarán reconociendo cuándo un texto fue generado por IA. La inteligencia artificial aprende patrones del lenguaje, pero todavía tropieza con su propia trampa: estar vacía de emociones. Y son precisamente esas emociones las que hacen que una historia se sienta verdadera.

    1. Alberto dice:

      Muchas gracias, Claudia. La verdad es que los modelos de IA generativa se están revelando como un proyecto de extracción y explotación a escala planetaria, así que hay que seguir resistiendo como se pueda.

  2. Alfredo Vital dice:

    Es una muy buena idea.
    Historias cortas. Cuentos cortos.
    A mí en lo particular me agradan para leer y escribir.

    Saludos a todos!

    1. Alberto dice:

      Saludos y gracias, Alfredo.

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